El Obispo McElroy Levanta Las Restricciones

El 17 de junio, el Obispo Robert McElroy levantó todas las restricciones que la Diócesis Católica de San Diego había impuesto durante los últimos 15 meses para frenar la propagación del COVID. Lo estipulado se hace efectivo de manera inmediata.

En una carta dirigida a los sacerdotes, el Obispo aseguró que estaba tomando esta decisión tras evaluar la situación actual de la salud pública, cambios recientes en las regulaciones del estado y el condado, y tras consultarlo con los Obispos Auxiliares John Dolan y Ramón Bejarano, así como con el liderazgo sacerdotal de la diócesis.

Específicamente, el Obispo McElroy:

  • Aseguró que el uso de cubrebocas ahora es opcional en Misa y otras actividades diocesanas. Sin embargo, el departamento federal de salud (CDC) recomienda que las personas que aún no están vacunadas continúen utilizándolo;
  • Levantó todas las restricciones sobre la capacidad y espacio para la adoración;
  • Eliminó todas las limitaciones sobre reuniones y actividades sociales;
  • Reanudó la distribución de la Eucaristía en la lengua, aunque continuará disponible la opción de la mano. La reintroducción de la taza compartida se determinará en el futuro.
  • Anunció que la dispensa de la obligación de asistir a Misa Dominical terminará el 1 de julio. Sin embargo, algunos miembros seguirán exentos.
  • Recomendó que se vacunen las personas que llevan la Eucaristía a los enfermos en casa, especialmente si estos no son sus familiares.

Los niños menores de 14 años en clases de formación en la fe y los alumnos de escuelas católicas deberán continuar utilizando cubrebocas puesto que aún no hay vacuna disponible para la mayoría de estos niños.

El Obispo también hizo un llamado a terminar con los cambios a espacios litúrgicos y otras prácticas adoptadas durante la pandemia, pero deja la decisión del cuándo y otros detalles a los sacerdotes locales.

El Obispo McElroy terminó su carta agradeciendo a los sacerdotes de la diócesis.

“La gracia de Dios ha acompañado a nuestra Iglesia local de muchas maneras durante este tiempo de retos”, escribió, “pero ninguna contribución ha superado la de nuestros sacerdotes al anunciar la presencia de Cristo crucificado y resucitado en medio de nosotros”.

Menu